"¿Hasta cuándo?" gritaban las personas en unísono en el zócalo de la ciudad de Puebla. "Señor Gobernador, ¿hasta cuándo? Era el reclamo que al menos 300 individuos entre familiares, amigos, integrantes de la comunidad lésbico-gay y activistas sociales hacían por la infamia, el desinterés burocrático y sobre todo el dolor de perder a una persona tan querida: la psicóloga transgénero Agnes Torres.
En estos momentos, Puebla está siendo un blanco de partida a nivel nacional, los ojos de todo el país están dirigidos hacia este Estado, y no precisamente por asuntos positivos, osea, algún incremento económico, mejores trabajos, en fin, nada de lo que la gente habla de Puebla en estos días es algo bueno.
Y es que el Estado donde los Ángeles habitan ocupa el primer lugar en homicidios de odio por preferencias sexuales, tan solo en lo que va de este tierno 2012, han muerto seis personas homosexuales (tres en una semana) , y en los últimos 8 años han fallecido, por crímenes de odio, unas 20 personas, de las cuales, en su mayoría, han quedado guardados únicamente en la memoria y en el "carpetazo" de las autoridades.
La gota que derramó el vaso para la comunidad lésbico-gay, fue la muerte de la activista social, una mujer transgénero, la psicóloga Agnes Torres de 28 años de edad, quién fuera encontrada degollada y con serias heridas de tortura. Esta mujer era demasiado importante para la sociedad LGBT pues luchaba en favor de los derechos gays y daba terapias de ayuda a personas con trastornos sexuales y de personalidad.
Este acontecimiento, ha tenido tal trascendencia, que los periódicos de todo el país, así como los medios televisivos más importantes, TELEVISA y TV AZTECA, han tomado cartas en el asunto y han construido reportajes para darle seguimiento e importancia a lo acontecido, pues esto, sucede en vísperas de una política cambiante en el país.
Y es que este asesinato tuvo que ocurrir para alertar a la sociedad política y poner un foco rojo en Puebla, donde en 2010, representantes de la comunidad gay ya habían presentado una iniciativa de ley, para castigar los homofobicidios (crímenes por ser homosexual) y que hasta el día de hoy aún no se le ha dado el seguimiento adecuado.
Las redes sociales no esperan, miles de comentarios vía twitter y facebook, han desatado una ola de opiniones encontradas, tanto a favor, como en contra de los asesinatos a homosexuales, pero lo mas importante es que, independientemente la preferencia sexual, matar por esa razón, ya es de gente hueca, sin escrúpulos, pobre de pensamiento y sensibilidad, es decir, seres "humanos" que no tienen limites, pues no saben lo que significa.
Así como Agnes Torres, la historia ha dejado evidencia de que somos un país al que en verdad le cuesta el cambio, el desarrollo, las ganas de crecer, imponemos nuestra propia ley canibal por querer ser superiores y demostrarlo siempre y la respuesta no la tiene el buen o mal gobierno, sino la buena o mala persona que uno puede llegar a ser; empieza con uno mismo y termina en la sociedad.